Fecha: lunes, 17 de marzo de 2025
Estimadas familias:
Seguimos caminando en este tiempo de cuaresma, compartimos a continuación reflexión sobre lo compartido del Evangelio:
Todos los años, el II Domingo de Cuaresma, la Iglesia nos ofrece el relato de la Transfiguración.
Después de haber contemplado en el Domingo anterior la figura de Cristo padeciendo la tentación, como verdadero hombre, la Palabra de Dios nos muestra hoy al Hijo de Dios, en su gloria eterna, como verdadero Dios.
El Evangelio quiere mostrar que no debemos separar la Pasión de la Resurrección; no debemos considerar los dolores de la cruz, sin pensar en la gloria de la Pascua.
Hoy también la Iglesia, a través de su liturgia, nos invita a mantener unidos estos dos grandes temas, cuando en este tiempo penitencial de Cuaresma, mientras nos preparamos para la Semana Santa, nos muestra esta escena gloriosa de la Transfiguración; o también cuando a continuación del relato de las tentaciones, que leemos en el Ier Domingo de este tiempo, en este IIº Domingo nos habla de la Gloria.
De toda esta Epifanía (manifestación divina): vestidos deslumbrantes; Moisés y Elías (flor y nata del Antiguo Testamento); nube; voz celestial... De entre todo esto, prestemos particular atención a lo que dice la voz de Padre Celestial, desde la nube:
ESTE ES MI HIJO AMADO : ESCÚCHENLO
Bendiciones a sus familias..
Beato Luis María Monti: Ruega por Nosotros